25 de febrero de 2008

Te vi en el metro y me enamoré.

Deja un mensaje para esa persona y comienza el mejor viaje de tu vida…


Panchitos y absenta quiere hacer algo por el mundo. Qué mejor idea que la de ejercer de mamporre… celestinas para aquellos y aquellas tímidos que creen en el amor a primera vista.

La chica de la gabardina roja de todas las mañanas, el chico de la mochila que te sonrió. Seguro, seguro que alguna vez te has quedado con ganas de decírselo.

“Eran las 8 y media, y tú estabas radiante, brillando entre todos los zombies adormecidos de la línea 1. No dejamos de mirarnos en todo el viaje. Te bajaste en Plaza de Castilla y me partiste el alma”.


Siguiendo este esquema de ejemplo –o como a ti te apetezca- escribe un comentario a la entrada y dale una oportunidad al destino… Si no cuaja recuerda: LA PRÓXIMA VEZ PRUEBA A INVITARLE A UN CAFÉ.

Tu mensaje, dile lo que quieras.
Tu descripción.
La suya.
Línea y paradas de tu trayecto o el suyo
Fecha, hora, o cualquier dato para que sepa que eres tú.Si has llegado hasta aquí no querrás que se vaya con otro, ¿no?

Mucha suerte.

22 comentarios:

alakazaam! dijo...

Venga, ¡que esto cuaje!

Sara. dijo...

Estás hecho un sentimental!

Bonita propuesta!

Un besito, Alberto!

Brenda dijo...

Yo, no debería decirlo, pero estaba enamorada de un tipo que estudiaba en mi biblioteca. Acabé averiguando donde vivía, qué estudiaba, a qué hora salía a correr. Le vi por primera vez en enero-febrero y en mayo-junio me enamoré. Después vino el verano y me olvidé. Al siguiente febrero volví a acosarle, miré su asiento y vi que tenía cd's de metal. Ni siquiera tenía mp3. Hace tres días le volví a ver, ahora tiene el pelo mucho más largo y con coleta. Por suerte, me volví a enamorar por última vez.

Brenda dijo...

Otto. Otto el Piloto estudiaba en la biblioteca. Soñamos con que sería Otto el Piloto y resultó estudiar aeronáutica. Su mano se juntó con la suya cuando fueron a apagar la misma lucecita a las 20.30. Después intentamos venderle este blog y el resto es historia.

Brenda dijo...

Gonzalo, Gonzalo Benito. Le amo.

Brenda dijo...

Hace un par de meses, un tipo empezó a hablarme desde Antón Martín del libro que yo iba leyendo. Al llegar a Cuatro Caminos le dije, eh. me bajo. Él se bajó también pero no usamos la misma salida. No apunté su número de teléfono pero me recomendó otro libro que nunca busqué :)

Marinero en Marte dijo...

Una vez ví a una chica en la línea 1. La miré. Me miró. La sonreí. Me sonrió. El tema es que una cosa llevo a la otra, y yo que quería bajarme en tirso para comprarle a mi madre esa colección de dedales de porcelana que tanto anhela la mujer, pues me acabé bajando en Vallekas, en la parada de Buenos Aires. Tomamos un par de cervezas y charlamos un rato. Fuimos a su casa, un tercero interior pero con mucha luz de la avenida Pablo Neruda, y en el ascensor me di cuenta de que era la mujer más hermosa del mundo y que había merecido bajar en esa parada. Luego ya en su habitación ella se quitó los pantalones y fué cuando me dí cuenta de que Buenos Aires no era mi parada y de que, hermosa o no, ella no era del todo mujer....

;)

gonza se escribe con h dijo...

- ¿crees en los amores a primera vista?
- ¿acaso existen otros?

alakazaam! dijo...

Toma ya!!!!

Viernes, bajaba para el centro a tomar algo en metro. Ella iba leyendo el último de Jodorowski y un haz de luz blanca le iluminaba en su asiento haciéndola brillar con una candidez increíble mientras el resto sucumbíamos a la implacable iluminación del neón.

Cuando llegué al garito ELLA ESTABA ALLÍ.
Le pregunté por su libro, hablamos, iba borrachísima, tenía treinta y pocos, y al final me pidió que le diese un hijo (lo juro).

Cierto marinero de luces le escribió una canción. Todo verdad.

alakazaam! dijo...

Otto el Piloto creía en un mundo mejor y nos apagamos a pachas totas las lucecitas de la biblioteca. Vuela amigo, vuela alto

Brenda dijo...

jajaja. vuelva amigo, vuelga alto, no seas gaviota del PP.

Brenda dijo...

Una vez un tipo puso mi taza de cola-cao en un microondas.

El último habitante del planeta dijo...

Es tarde. De noche. Día de diario. Estoy volviendo a cas. En metro. Pensando en la ptada que es esperar al metro a esas horas. 15. 20 minutos.

Bajando las escaleras mecánicas me quito un auricular del iPod. Escucho que acaba de llegar el tren. Y corro aún más rápido. De repente, ante mí un puñado de gente que está bajando del tren. Yo sigo corriendo. Y al llegar al andén me choco contra una chica, de 20 ó 21 años, rubia, y guapísima. Nos quedamos parados, el uno frente al otro. Un segundo. Y me dice: Corre. Y corro. Y me subo a tren.

Obviamente, cuando miré hacia atrás, sólo ví cerrarse las puertas.

Muy buena entrada Alberto. Me ha permitido contar esta anécota. Ciao

Bajo las estrellas... dijo...

He pasado por muchos sitios por los que antes han pasado miles y miles de personas. Pero es el destino el que elige que en un día determinado a una determinada hora coincidas con alguien, vuestras miradas se crucen, tu pienses una cosa, él otra... y luego el destino vuelve a separar a aquellas 2 miradas. Lo siguiente que será, esperar la continuación de lo marcado por el destino...
Si no eres lo suficientemente valiente o por muchas de las razones que puedan existir, lo único que te queda es el destino.

sergisonic dijo...

en una clase de 200 personas, ella entró por la puerta y fué en quien me fijé.
era el primer día.
durante meses. y más meses. mucho tiempo.
ella en su sitio, yo en el mío.
y las casualidades. una clase juntos. encontrarnos en el metro.
nos acabamos conociendo.
mucho.
becarios en el mismo lugar, trabajábamos, comíamos en parques con nuestros tappers y estudiábamos juntos.
cada día en metro a la facultad.
aun con las coincidencias que tanto nos acercaron, era algo imposible.
pasó el tiempo y cada uno siguió su camino.
y al cabo de los años, otra vez cerca.
trabaja al lado de casa.
cuando cojo el coche para ir a trabajar a las 8 de la mañana, ella cruza el semáforo.
la veo desde el cristal, el parabrisas que nos separa.

alakazaam! dijo...

Bendita la hora, pandilla. Todas las historias son de primera, exactamente como fantaseaba que podrían ser.

Si es que las 8:30 de la mañana pueden dar mucho juego.

Jodío el amor, qué alegrías y qué sustitos nos da

Bajo las estrellas... dijo...

Ahí viene Superman¡

Smilla dijo...

Tengo dos nuevos correos en la bandeja de entrada,uno es un email en cadena que me envía una amiga,el otro es el mismo email xro con remite de un desconocido.
Le envío un correo preguntándole que quién es,que si nos conocemos.Me contesta diciendo que no,xro q ha cogido mi dirección junto con otras de la larga lista de direcciones a los que les han enviado el email en cadena,y nos ha enviado ese mismo email con la dirección de su blog al final xra promocionarlo.
Nos envíamos un par de correos más hablando sobre su blog y lo q estudiamos cada uno.
A día de hoy leo su blog y nos dejamos mensajes en él.

Quizá nos hayamos cruzado en el metro sin saberlo,
quizá nos hayamos visto en la Complu.
Ya lo averiguaremos algún día...

ahora soy Vania a secas dijo...

esto es como paris je t'aime...
con lo enamoradiza q soy podría contar mil historias... incompletas todas porque no me he atrevido a terminarlas. La última va de un tío con gafas de pasta que se sonroja por cualquier cosa. Ay albertin, como te extraño ya y sólo han pasado unos dias! muak

alakazaam! dijo...

Un abrazote!!

Mañana cuenta conmigo para la fiesta clandestina

Êmil dijo...

una lectura muy muy amena.


estoy encantado

Anónimo dijo...

Hoy me ha pasado por primera vez eso de contactar con alguien a primera vista. Y ya voy siendo talludito... Tomando un melancólico café en Angélika, en LA Latina, me quedo mirando a través de la ventana a una chiquita muy, muy guapa. Y en lugar de desviar la mirada, ella me saluda con una sonrisa preciosa!!! Yo le devuelvo el saludo... y no me atrevo a más. Pero la próxima vez, tomaré la iniciativa.
Soy Peterjuice, por cierto.