Fue entonces cuando su furia se vio desatada.
Sapos y culebras llovieron del cielo, fragorosos temporales sacudieron tierra y mar.
Seis fueron, seis; las plagas y catástrofes que con cada vez más violencia atenazaron al mundo, pero el mayor de los desastres quedaba aún por llegar.
Seis fueron, seis; las plagas y catástrofes que con cada vez más violencia atenazaron al mundo, pero el mayor de los desastres quedaba aún por llegar.
Envió al hombre.

“Apocalepsis” 12.



