2 de octubre de 2007

No sé más que un niño de primaria

































Antes
Después




Cada vez que escucho a la ministra hablar sobre cambios en el sistema educativo entro en un estado de sopor chamanesco y me pongo a fantasear con una escuela pragmática como la de South Park en la que los niños aprendían de la mano del señor Garrison cosas útiles para la vida real, como pescar un buen marido; y desentrañaban los amoríos de series como Dinastía y Vacaciones en el Mar.

El programa este de los niños repipis me ha recordado la sarta de estupideces que nos hacían memorizar con nombre rebuscados y fútiles que, como queda confirmado con los concursantes, olvidábamos a la primera de cambio para hacer sitio a saberes que de verdad sirviesen para algo.

En la escuela de mis sueños en Sociales se estudiarían los picos de natalidad nueve meses después de los bolos de Juan Pardo en las fiestas de provincias; confirmados con el incremento de Juanitos en los coles tres años después. Por cierto, ¿alguien es de aquella generación en la que las clases estaban repletas de Vanesas? A mí es que ya me pilló la era Laura… Volviendo al tema.

Estudiaríamos los pros y contras a la hora de escoger pescadilla de enroscar o rodajas de salmón para hacer a la plancha en Conocimiento del Medio.

En Literatura se teorizaría (más) sobre la sexualidad de Mari Trini, buscando segundas lecturas en las letras de “Yo no soy esa que tú te imaginas…” y otros éxitos.

En Plástica se estudiaría si la situación de la gorda de Mocedades es la adecuada para la distribución de masas, y buscaríamos colocaciones alternativas conforme a la sección aúrea.

En resumidas cuentas los programas educativos prepararían a las criaturas para algo más que salir en un programa de Ramón García. Viéndolo un día en casa de mis padres caí en la cuenta de que existen dos tipos de familias: Las que odian a morir al Ramonchu de los huevos y las familias de mierda (la mía es estupenda, por supuesto).


*Nota adicional: Los que hayan visto el programa conocerán a Adrián, ese niño egoísta y cabrón que se cree la hostia por ser el más listo de su clase y que se hace querer tanto como Otegui. Pues bien, gracias al él puedo anunciaros que en casa hemos inaugurado la: LIBRETA DE ODIAR, la cuál encabeza con méritos, y ya con una X.

6 comentarios:

Brenda dijo...

El pOgrama ese me parece humillante. Son unos repipis y hunden en la miseria a las de 2de primaria del colegio LA Milagrosa en Santiago de Compostela.

Me he acordado de mi infancia (ay, qué tiempos) y nosotros no teníamos CONOcimiento del medio, sino COÑEcemento do medio así que aprendimos palabras tan sugerentes como COÑO antes que en Cuenca.

Si es que Galicia debería tener un huso horario distinto al del ESTADO Español, igual que Portugal.

strange dijo...

Por suerte, nos encontramos en el ocaso televisivo de Ramonchu, ya le han robado hasta su Gran Prix, si este añp no da las campanadas ya sabremos que descansa en paz...

Bambu dijo...

Algo ha llegado a mis oidos sobre ese programa... y ahora que mencionas a ese niño repelente viene a mi recuerdo aquél superdotado que salia en crónicas marcianas, por Dios, Eutanasia!

Kraichek dijo...

Viva Ramontxu!
No tengo mas que decir!

alakazaam! dijo...

Venga!! a la espera estamos de que se publique lo acontecido en la festa do polbo!

coautores del panchitos... a trabajar!

sergisonic dijo...

a la televisión la llaman la caja tonta... pronto la tendremos que llamar la caja gilipollas que agilipolla al que tiene la mala suerte de quedar hipnotizado ante ella.
he de reconocer que desconocía la existencia del programa.
conozco al tal ramonchu (sic).
en conocimiento del medio pronto pondrán una tv.
viva el uhf de entonces, y el dvd de hoy sin el que la tv no es casi nada.
casi.

saludos sónicos