10 de junio de 2009

Siempre Enrique Bunbury como blanco fácil



Enrique Bunbury es bicéfalo pero esconde bastante bien su segunda cabeza en público. En privado, todo es muy distinto: sus dos cabezas lo mismo se pelean por la comida, por un traje de lentejuelas que por un chupito de tequila. Y le juegan muy malas pasadas. ¿Cómo si no podríamos explicar sus cambios de personalidad tan drásticos? Ahora soy rubio con el pelo largo, ahora soy moreno con el pelo corto y rizado, ahora me rapo el pelo al uno, ahora me lo dejo desaliñado…. A la mierda.

Enrique Bunbury no empezó a copiar ahora. Hace veinte años era el gordo de la clase pero quiso ser Jim Morrison y se sometió a la dieta de la alcachofa. Se dejó el pelo como él y listo. YA ESTÁ. Ya soy guay, soy Enrique Bunbury.

Su otra cabeza no estaba muy de acuerdo con el tema, así que cuando Andrés Calamaro publicó Honestidad Brutal (1999), dijo que ya había sido suficiente y que ahora le tocaba decidir a ella: ahora sería como Andrés. Así que se compró unas botas, unas camisas de cuadros y un sombrero y listo. YA ESTÁ. Soy guay, soy Enrique Bunbuy. Rechaza imitaciones.

Enrique Bunbury compone canciones gracias a sus dos cabezas: una recopila información y se la pasa a la otra. La cabeza de Enrique Bunbury (es difícil saber cuál es la cabeza buena) transcribe la información pensando que Dios y el tequila se la han enviado pero en realidad, está copiando de Pedro de Casariego, Benedetti, William Blake, Oscar Wilde y muchos otros. Más que criticar a Bunbury por su adicción al Ctrl+V, deberíamos agradecerle la enorme labor de documentación que realiza y su forma de regalársela al mundo.

5 comentarios:

alakazaam! dijo...

Adictos al Ctrl+V, siempre.

Strange dijo...

todos copiamos, incluso cuando no lo sabemos...
ese señor está bueno, pero una de sus dos cabezas dice chorradas como montañas, la otra no está mal.

"odio cuando la gente bicéfala me habla con sus dos cabezas a la vez"

Juan dijo...

"No me des un beso inteligente,
no quiero un beso cruel"

Pe Cas Cor
(Pedro Casariego Córdoba)

Por cierto, su hermano, Martín Casariego, escribe muy bien.

Muchas de nadas.

Pamplinero

Anónimo dijo...

Vaya chorrada de entrada, como si fuera el único que copia y que cambia de estilo y de imagen..de verdad que este bendito país cuándo se hablará de la música d elos artistas y no del color de su pelo. Vergüenza me da.

Anónimo dijo...

Pedazo de artículo de investigación, debes de estar SUPER orgulloso/a de haber puesto al descubierto los cuatro topicazos sobre Bunbury.