30 de agosto de 2007

Tomar el fresco




Primera toma de contacto de vuelta a casa y ya rezumaba saudade en estado puro.
Sillas para tomar el fresco, venda compresiva, buenasnoches y charla.

Terminada la letanía de ays y medicinas, que hilvanaba achaques propios de la edad como si de las cuentas de un rosario se tratase, las gentes iban pasando y parando a charlar; y los temas derivaban hacia los aniversarios de los que dejaron de cumplirlos, hacia las partidas al tejo de niñas hoy octogenarias que ya no juegan juntas. Las madres descontaban como el que resta "de cabeza", y uno a uno, a los hijos que ya no están.

Una novia en Chile, un trabajo en la capital, una meningitis a los tres años (restádselos a setenta y siete), y es que una madre es madre hasta que ya no es.


Volver a la aldea es volver al dolor, a la enfermedad y la muerte, a los silencios, al paseo, dejar a un lado el tú eres tú y yo soy yo; volver a la honestidad completa de la completa falta de intimidad y temas de conversación más amables que los que raspan dentro, haciéndolos aflorar sin excusas y no exentos de aflicción por mucho que se haya pasado ya.

28 de agosto de 2007

26 de agosto de 2007

La peor de todas

[…] Esa de ahí es la Sole.

-Hola, cariño-

Esas son la Fedra, la Luz y la Puri. [Cuchicheando] Con sus cincuenta y muchos y medio podrida por dentro.

-Vete de aquí ahora que puedes mi vida-
- No te dejes engatusar y búscate otra cosa (coof, coof).-

Tú calla, ¡marrana!.
Ahí tienes el jabón y toallas limpias. No uses más de dos cada noche, y coge la segunda sólo si hace falta.

Mira encanto, las cosas son así y cuanto antes te des cuenta, mejor. Aquí vienen todo tipo de hombres, más guapos, menos gordos, más viejos… pero todos traen dinero, así que tú verás lo que haces. ¿Alguna otra cosa?

-¿Aquella de verde quién es?-



[Murmurando] Ándate con cuidado niña, esa es la peor de todas. Es la Esperanza.


23 de agosto de 2007

Contigo quince

Lengua de ajo con corazon de avena
angel mutilado con parpados de hielo
tierra mojada en mi parcela de cielo
mar de menta sin agua ni arena.

Escondes tus alas de azúcar y algodón
con camisas verdes de cuadros rojos
y el aroma a canela de tus ojos
nos abriga y alegra el corazón.

Tu barba, mi sangre, el mismo color
cartero cojo de amor y telegramas
siempre nos llenas de calma y de calor.

Y si nosotros somos dos hermanos
que comparten los sueños y la cama
tu eres nuestro primo más cercano.

22 de agosto de 2007

¿Dónde estás?




¿Donde estás? que no te veo
de tu cara no me acuerdo
ni del olor de tu pelo
ni tus erres de motor

Que no te echo en falta en nada
cuando alguien besa una copa.
Cuando sobra media barra.

(La cadencia de tu sombra
no la busco en las demás)

Veo las tapas de mis bolis
por tu boquita mordidas
y no pienso en otra cosa
que el agravio que supone

el bajar a comprar más.


Dónde estás que no te veo
en los dobleces del cielo
ni en las caras de los críos
que juegan a pelearse
enfrente de mi portal.

Ahora duermo a pierna suelta
sin pataditas de nadie
en aquel colchón gigante
10% de elastán, 90% latex
que te empeñaste en comprar
-y que NO se me hace grande-.

A veces cuando estoy solo
me da por pensar en cosas,
noto que echo en falta algo,
y por un momento quiero
que repongan en la tele
la serie de Fragel Rock.

Cada mañana en la cama
nada mas abrir los ojos
es mi primer pensamiento
la faena que supone
levantarse a trabajar.